¿A qué se debe que mi bebé tenga reflujo?


Si tu bebé devuelve pequeñas cantidades de alimento con frecuencia es posible que se trate de reflujo.

El reflujo puede deberse a causas como las siguientes:

  • Su sistema digestivo aún no está completamente desarrollado.
  • Puedes estar alimentándolo demasiado y frecuentemente, por lo que es posible que no le estés dando tiempo a que haya una adecuada digestión y evacuación.
  • Presenta algún retraso en el vaciamiento gástrico, debido a movimiento lento en su sistema digestivo.
  • Alteraciones más serias tanto de la función intestinal como de la anatomía del esófago, se relacionan en casos más complicados y en los que el reflujo persiste durante toda la niñez.

El reflujo en los bebés también es considerado como regurgitación fisiológica y ocurre diariamente en el 50% de los lactantes. Es una condición frecuente y rara vez algo grave, pues suele mejorar a medida que el bebé crece, siendo poco común que continúe después de los 18 meses de edad.

Sin embargo, cuando las regurgitaciones son severas y persistentes (más de 5 veces al día) acompañado de otras molestias puede tratarse de un padecimiento llamado enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE).

Consulta a tu pediatra para mayor información sobre este padecimiento, así como del tratamiento en estos casos. Pregúntale sobre la forma de alimentación más adecuada para tu bebé y la posibilidad de darle una fórmula láctea, con agentes espesantes, como almidón de tapioca y goma de algarrobo.

Alimento para bebés con reflujo

Estos ingredientes ayudan a aumentar la consistencia del bolo alimenticio, lo que hará más difícil el regreso de la comida hacia el esófago, disminuyendo así el número de regurgitaciones. Este tipo de fórmulas lácteas antireflujo tienen distintos efectos en el vaciamiento gástrico y pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de tu bebé.

Mantente al tanto de la nutrición, desarrollo y salud en general de tu bebé llevándolo regularmente al pediatra.